• Alejandro Toro

SENTIR ORGULLO POR TUS HIJOS, ESO ES TENER ÉXITO EN LA VIDA

El mundo necesita hoy más que nunca de padres amorosos y responsables ¿Qué estás haciendo para sentir orgullo por tu hijo?

«… mami bailando flamenco nos alegraba el día

Dejó de actuar pa’ cuidarno’ a los cuatro’ Y nos convertimo’ en su obra de teatro Ella se puso nuestra’ bota’ Y su vida fue de nuestro’ logro’ y nuestra’ derrota’ …»

Extracto de la canción René (Residente)

Hace pocos días vi un vídeo que ciertamente me hizo llorar. Recordé partes de mi vida que creí estaban ocupando el «profundo rincón» de mis recuerdos.


El vídeo mostraba a hijos jóvenes yendo al lugar de trabajo de sus padres vestidos con sus trajes de graduación. Ellos, jóvenes llenos de felicidad y con la vida por delante, entregando a padres orgullosos el fruto del esfuerzo de ambas partes. Unos en puestos de trabajo callejero, y otros, obreros de obras urbanas, todos hombres y mujeres que saben lo dura que es la vida, pero que sin importar qué o cómo, sacrifican su día a día para que sus hijos tengan lo que ellos no pudieron.


Ya se trate de un trabajo de sol a sol o al interior de una oficina, cualquier trabajo que se haga a favor de darle a los hijos lo mejor, refiere un sacrificio. La situación es que muchas veces los hijos no somos conscientes de lo que papá y mamá deben hacer para darnos lo que necesitamos. La situación es que solo nos hacemos conscientes de sus sacrificios cuando somos padres.


¿Eres lo que haces por tus hijos?

Sí y no. La llegada de tus hijos a tu vida le otorga un cariz que antes no tenía. Algunos dicen que los hijos son los responsables de darle una razón a la existencia; en parte eso es cierto, aun así antes de tus hijos también tenías metas y sueños. Lo que cambió es que ellos llegaron para redireccionar tu propósito de existencia.


Una persona puede o no ser exitosa, teniendo hijos o no. El éxito de cada ser humano depende de la voluntad más que de las condiciones de la existencia. Pese a eso, la llegada de un hijo puede ser (para muchos) el impulso que se requiere para esforzarse más que antes.


Por supuesto, tener hijos no es una determinante de responsabilidad. Para muchas mujeres y hombres tener hijos no refiere un cambio en su vida, y lamentablemente muchas veces lo que hacen es soltar la responsabilidad de los hijos a terceros.


En definitiva, un hijo puede ser o no un gran cambio en la vida de un ser humano. Lo que es cierto es que para una persona que desea progresar, un hijo puede ser una fuente de motivación para alcanzar el éxito.


Los hijos como materialización de los sueños

Tus hijos de mil formas pueden cumplir tus sueños de éxito, pero debes tener mucho cuidado al respecto. No es lo mismo que fuerces a tus hijos a cumplir tus sueños y así sentirte realizado a través de ellos, que el hecho de que tus hijos sean exitosos logrando sus propias metas, y tú te sientas feliz por eso.


Es natural que por ser su progenitor desees lo mejor para ellos. Lo que no es sano es que quieras dirigir cada paso que dé en su vida. Tu deber como padre o madre es darle las herramientas para que descubran lo que quieren hacer con sus vidas. Cuando respetas sus deseos, tus hijos encontrarán más fácilmente la misión para la que nacieron.

Es indudable que vas a sentirte feliz al ver a tus hijos lograr metas y triunfar en la vida, mucho más que si los fuerzas a seguir lo que tú crees es lo mejor para ellos.


La buena educación como base para hacer los sueños realidad

La mejor forma en la que un padre da bases a sus hijos para que tengan un excelente futuro es la de educar en amor, principios y valores.


Es una frase de cajón, pero es que es 100 por 100 real: «Los niños son esponjas que absorben todo tipo de conocimiento». Ellos van a seguir el ejemplo que les des; ¿Eres amable con alguien en necesidad? El resultado será un ser humano amable. Eres grosero y petulante, tus hijos serán un peligro para la sociedad.


No se necesitan grandes cantidades de dinero en una cuenta de banco o una profesión exitosa para sentirte orgulloso de tu hijo. A veces solo basta con darte cuenta que criaste a un excelente ser humano para sentirte realizado como padre o madre.


Es muy bueno que tus hijos sean profesionales, pero es mucho más valioso que sean amables, humildes, serviciales, honestos y leales. Si una profesión no va de la mano con buenos valores, tus hijos nada ganan con ser millonarios cínicos y deshonestos; al final solo les esperará la soledad y la amargura.


Las buenas personas no lo tienen todo fácil, pero sí son más felices

El mundo siempre fue un lugar difícil. La vida en sí misma está colmada de pruebas, unas más complicadas que otras; pese a eso, cuando una persona es un buen ser humano, la vida es mucho más fácil de enfrentar. La razón es que una buena persona sabrá asumir los retos con humildad, tendrá a su paso la ayuda de otros seres humanos buenos y cientos de caminos se abrirán a su paso porque es resiliente, positivo y proactivo.


Cuando una persona tiene una buena actitud ante la vida, los retos diarios son fáciles de comprender y de afrontar. Pero tras todo adulto humilde y con buena actitud, hay un padre y una madre que dieron lo mejor de ellos para criarlo.


Es de vital importancia que los padres no olviden darle a sus hijos una crianza fuerte en valores como en oportunidades de aprendizaje. Cuando hacen ambas cosas, garantizan que ellos serán adultos poderosos pero buenos; con estas herramientas, sabrán usar ese poderío más construir y ayudar, en lugar de usarlo para dañar y abusar de quienes estén a su cargo.

Solo me queda decirte que el mundo necesita hoy más que nunca de padres amorosos y responsables. Ustedes deben estar dispuestos a criar hijos dando buen ejemplo, educación integral, pero sobre todas las cosas, una educación rica en valores y principios que a la larga les haga sentirse orgullosos de los hijos que criaron.


Familias.com


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