• Alejandro Toro

EL CIELO ES HOY


EL CIELO ES HOY

Por: Alejandro Toro


Cuidado, como decoras tu mente, adentro de nuestro cráneo existe un sitio que habitamos, pero cómo lo estamos adecuando; qué color tiene, qué fantasmas creamos, qué mitos fortalecemos, qué historias se cuentan; qué pasa cuando anochece y las luces se apagan; qué guardianes de virtudes y principios nos protegen. Porque los ángeles y los demonios si existen, pero los creas tú cuando los nombras, los piensas y los alimentas.


Puedes crear el edén mental o un lugar tan insano, que llega un momento en que no puedes entrar allí solo, necesitas alguien que te alumbre, que te ayude a barrer, a limpiar un poco, y a dejar las cosas mejor, y tienes que hacerlo porque no hay otro lugar donde vivir.


Las personas buscan escapar de sí mismos cuando los muros de su castillo de sueños y luces mentales han caído y son invadidos por todo lo que temen, de modo que preferimos estar fuera que dentro. Huyendo, corriendo de los espejos que nos reflejan y comenzamos a vivir la vida de otros a consumir todo lo que nos aleje de la compañía de nosotros mismos, a hablar de otras personas y juzgarlas para esconder nuestros miedos, la soledad ya no es un momento de calma, sino de zozobra...


Tal vez hoy ese barrio mental es tan peligroso que no quieres entrar ni tú mismo, porque no sabes lo que va a pasar, es en ese momento donde puedes gritar ¡Ayuda! ¿Alguien puede acompañarme a entrar a mí mismo?.


Seguro que es mejor eso que esperar a quebrarte tanto por dentro que te vendas la idea de que es irreparable tu vida. Antes de apagarte recuerda que muchos estamos dispuestos a ser tu soporte, a limpiar contigo, a pintar de nuevo las paredes de tu vida y sacar poco a poco la basura que cubrió quien realmente eres y quien sueñas llegar a ser.


Tumbemos muros y construyamos puentes donde puedas pasar y hallar abrazos que te recarguen cuando la batería esté baja.


Sembremos flores y arranquemos de raíz todos los días el odio, la envidia y el egoísmo, que seguro algunas no las veremos y crecerán, pero ya no será mayoría, y el amor, el compartir y la pasión terminarán por ahogar la maleza.


Mañana tal vez te levantes de nuevo cansado, pero nadie te puede prometer que los cambios son mágicos, cuestan un poco de tiempo y constancia si, pero es muy poco el precio para el momento donde a pesar de la tormentas al final los arcoíris se multiplicarán en ti.


Lo que debes recordar hoy y cincelar en tu mente es que Eres lo que piensas, lo que sueñas, lo que dices, lo que das y lo que pides... Así que construye un verdadero paraíso interior y ya habrás llegado al cielo.