• Alejandro Toro

Claves para emprender con éxito

A la conocida receta de que para emprender con éxito se requiere disciplina, Bill Aulet, director de emprendimiento del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) le agregó que no se trata de algo mágico ni de un beneficio genético, sino de derribar primero varios mitos.


Durante su visita a la ciudad en el marco del Congreso Global de Emprendimiento (GEC 2016), el experto dijo que la primera idea que se debe desmitificar es que una sola persona es la que crea empresa, así en los medios se muestren individualmente figuras exitosas, pero esto no es así.


“La realidad es que son los equipos de personas los que crean empresa y lo más importante, entre más grande sea el equipo, más probabilidades de éxito se tendrá en el mercado”, sostuvo.


El segundo mito a derribar es que todos los emprendedores deben ser personas carismáticas para tener éxito. Lo cierto es que esta virtud puede ser eficaz solo hasta cierta parte. Se le debe sumar eficacia al comunicar ideas, habilidad para seleccionar personas con las que va a trabajar, además de la capacidad de saber vender.


El tercer mito es que la persona debe tener un ADN emprendedor, lo que significa que sólo unas personas están genéticamente “bendecidas” para lograr el éxito. Es más, se cree que solo hay un tipo de personalidades a las que se les facilita emprender y esto no es así. Ni el extravagante ni el audaz se consolidan en el mercado solo con tener esta personalidad.

Ni Steve Jobs (fundador de Apple) ni Mark Zuckerberg (fundador de Facebook) fueron a la escuela, pero lograron desarrollar habilidades de trabajo en equipo, de tener visión de mercado y capacidad de decisión, lo que les ayudó.


Entre los rasgos que sí contribuyen al éxito emprendedor son: cuente con una idea clara, sepa dirigir equipos de personas que trabajen en esa idea, tenga capacidad de venta, y además, cuente con una estrategia de mercado.


“Si bien estas capacidades no están en el ADN de todas las personas, sí se pueden aprender”, asegura el experto.


Adicionalmente, la experiencia de los errores nutre a un emprendedor. Cuando Aulet inició su primera empresa no tuvo éxito, tampoco en la segunda, pero en la tercera sí tuvo impacto, porque ya tenía la experiencia de lo aprendido. Ahora tiene varias de base tecnológica y alto crecimiento.


“Entre más se emprende más se aprende”, destacó el experto, quien tiene experiencia de 25 años acompañando a las nuevas empresas.


Sus alumnos del MIT crean empresas a un ritmo dinámico. Se estima que nacen unas 900 empresas al año, que suman 25.000, compañías que dan empleo a casi tres millones de personas y suponen ingresos anuales agregados de 2.000 millones de dólares.


“Si se juntaran todos lo ingresos anuales de las empresas fundadas por alumnos del MIT, daría lugar a la undécima economía más importante del mundo”, resaltó Aulet

Presencia de la academia.


Ahora el reto global, incluido Medellín, está en cómo enseñar a los universitarios el camino para iniciar nuevos negocios de alto impacto.


Uno de los puntos de partida es que los jóvenes tengan una idea clara, conozcan las falencias del mercado y cómo su idea podrá llenar vacíos trabajando en equipo. De hecho, Aulet sugiere 24 pasos para empezar un emprendimiento de base tecnológica que sea exitoso. Lo hace en su más reciente libro “La disciplina de emprender”, disponible en español (Lid Editorial).


El estadounidense aclara que el actual ritmo en la creación de empresas de base tecnológica es frenético, por eso brinda en la publicación una caja de herramientas que ayudan a conseguir los objetivos.


Por eso el experto reconoció en Medellín que “necesitamos enseñarle a millones de personas que se puede emprender, para que surjan más propuestas, así hayan dificultades, porque los perros con hambre son los mejores cazadores”, sentenció.


La verdadera razón por la que el MIT tiene éxito en emprendimiento es que sabe combinar espíritu y capacidades. “Existe una cultura que empuja a la gente a crear empresas en todo momento y en cualquier lugar, parecido a lo que pasa en Silicon Valley, Israel, Londres o Berlín”. Recalca que los modelos de conducta están en todas partes y no son iconos abstractos , “sino gente real y parecida a la que hay en Medellín”, agregó Aulet.


El ambiente de posibilidades y colaboración que impregne un campus universitario, sea en cualquier país, hace que los estudiantes adopten la mentalidad del “sí, yo también puedo crear empresa”.


Fuentes: El Colombiano

Web: https://bit.ly/2Y6GKnD

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