• Alejandro Toro

Carta a mi hija para preparar la bienvenida a la despedida del abuelo


Extraída de internet

Hija, la gente piensa que la edad nos hace lentos, que los abuelos caminan despacio y hablan pausado porque son viejos, nada más alejado de la realidad que eso. Realmente los años nos dan sabiduría y experiencia, y el alma entonces comienza a ensancharse, la imaginación madura y quiere expandir sus alas, entonces la piel no aguanta con tanta energía contenida y comienza a ponerse arrugadadita, porque el espíritu necesita mudarse, como cuando la crisálida está a punto de quebrarse para ser mariposa o cuando te quemas tanto la piel en la playa que se te pone seca, se arruga y se te va cayendo para que quede una más bonita.


Hija, no podemos estar tristes por el abuelo, claro que vamos a extrañar sus abrazos y sus besos o esa mirada a veces perdida y tierna pero es que todo cambio tiene un precio y para que su energía pueda expandirse completa y volar por todo el universo debe dejar su piel y sus huesitos que ya bastante le sirvieron para andar, probar a que saben los helados y jugar al papá y a la mamá tantos años con la abuela.


Siempre te he dicho que el amor no deja que la gente se vaya y en el caso de alguien como el abuelo, es más que cierto, porque siempre nos cuidó cuando solo tenía dos manos, unos ojos que alcanzaban a ver poco y un cuerpo que no le permitía atravesar paredes como a un mago, vamos a hacer de cuenta que tu abuelo es un personaje de videojuegos y para desbloquear nuevos poderes necesita cambiar su armadura, ahora no se va, solo se hace más poderoso y podrá cuidarnos mejor con sus nuevos niveles de poder, ahora volará, no sentirá calor ni frío, se encontrará con sus antepasados y así todos unidos se harán casi invencibles, entonces hija no perdemos a nadie, por el contrario ganamos un súper abuelo que podremos ver con el poder que más tienen desarrollados los niños como tú: la imaginación.

Extraída de internet

Sé que me verás llorar hija linda cuando el abuelo cambie a esa bella dimensión de la energía eterna, pero está bien porque a veces llorar limpia los miedos y nos da fuerzas para seguir adelante, tu no recuerdas quizás las veces en que lloraste para hacerte más fuerte y abrirte a nuevas aventuras, como cuando llegaste a la guardería y viste como tu mami y yo nos alejamos, no te abandonábamos solo te mostramos un lugar nuevo del que luego te enamoraste, o la primera visita al doctor o las vacunas que tanto te hicieron llorar pero que hoy hacen que te mojes bajo la lluvia y juegues con más tranquilidad. Así que no te preocupes si lloramos con tu abuela, solo estamos dando la bienvenida al abuelito a nuestro corazón porque de alegría también se llora.


Un día también mi espíritu hecho de energía crecerá tanto que necesitará cambiar la piel y yo estaré feliz hija de mi vida, porque sabes cuanto lamento amar tanto mi trabajo por estar lejos de ti que eres mi todo, ese día ya nada me separará de ti y podremos caminar juntos, hablar todos los días y preguntarme todo lo que quieras sin cansancio porque seré el viento que baila en tu cabello rizado, la arena de la playa en tus pies y un rayo de sol que te levante en las mañanas.


Sé que en el camino de vivir irás encontrando tus propias verdades, por lo pronto yo dejé de creer en el cielo y el infierno que tanto me contaron, porque descubrí que no hay más cielo que cuando me miras ni más infierno que estar lejos de los que amamos, por eso pienso que tu abuelo se quedará muy cerca.


Ahora toma mi mano y digamos al abuelo cuanto estamos agradecidos por su amor, le diremos cuanto lo amamos por darnos la posibilidad de conocernos tú y yo, porque él y la abuela nos tejieron de la nada para que esta adoración tan infinita que sentimos pudiera ser realidad.


Finalmente, sé que el abuelo se quiere ir... porque siente que puede amarnos mejor si vuela.


Alejo Toro, tu papi que te ama.

9 vistas