• Alejandro Toro

ACOSTAR TEMPRANO A LOS NIÑOS AYUDA A LA SALUD MENTAL DE LAS MADRES.


Pequeños cambios en la rutina familiar pueden lograr que tus hijos vayan a la cama temprano. Así, tú tienes esos preciosos minutos a solas antes de dormir. Emma E. Sánchez

No recuerdo una etapa en mi vida más cansada que aquella en la que mis 3 hijas eran pequeñas. Me dediqué de lleno al hogar mientras ellas fueron pequeñas y puedo decirte con la mano en el corazón que cada noche, yo caía en cama cada noche ¡muerta! Luego, en la mañana, pararme corriendo para ganar a todos el baño y tener tiempo de arreglarme antes de que las niñas despertaran, pues de no hacerlo, corría el riesgo de quedarme en pijamas hasta medio día.


También puedo decirte que comencé a descansar cuando las niñas comenzaron el colegio y yo regresé a trabajar ¡en serio!; pero pasaron algunos años antes de qué pudiera hacerlo.

Trabajar en casa cuidando a nuestros hijos es una de las tareas más exigentes y demandantes que cualquiera puede enfrentar, y que quede claro. Además, hay que realizar todas las labores necesarias para mantener la casa funcionando, las comidas y salir a hacer pagos.


Si en este momento de tu vida te encuentras criando a uno o varios pequeños y cada noche llegas a tu cama sin energía, te voy a compartir algunas estrategias comprobadas que te ayudarán con la formación y crianza de tus hijos, y de paso, tú te relajarás un poco.

Cada día que las apliques verás como te sentirás mejor, tendrás energía para hacer tus propios asuntos, pasar tiempo con tu esposo, dormir completo y despertar de buen humor. ¿Te gustaría?


Los niños tienen necesidad de actividades físicas


Muchas madres terminan agotadas porque batallan todo el día con berrinches, niños enojados o fastidiados sin saber que muchas veces nosotros los adultos somos quienes provocamos esas conductas en los pequeños.


Pero ¿cómo hacemos eso? Sencillo: lo provocamos cada vez que limitamos la actividad física de los niños, recuerda que para ellos es vital hacerlo. Así que llévalos al parque, juega con ellos, déjalos correr libremente o andar en bicicleta, no es tiempo perdido, es tiempo muy bien invertido en ellos y en tu descanso créeme.


Dile adiós al azúcar


Cuando los niños consumen demasiada azúcar, todos lo sabemos, se ponen muy inquietos y hasta irritables, gritan y no hay manera de ponerlos en control unos cuantos minutos, lo que desgasta mucho a las madres, especialmente cuando están de paseo o regresan de una fiesta.


Recuerda que el azúcar no solo viene en los dulces, también en las bebidas de frutas, postres y muchas más. Cuando el consumo de azúcar es mínimo, los niños pueden ser más apacibles y por lo tanto, mamá no está tan estresada cuidándolos.


Controla los carbohidratos


Los carbohidratos cumplen la misma función que los azúcares: aportan energía y son igual de peligrosos para la salud.


Nuevamente, vigila su consumo, mantenlo a raya y tus niños podrán estar más en equilibrio.


Minimiza el uso de celulares, tabletas y videojuegos


Para los niños menores de 6 años el uso de estas tecnologías no son recomendables en lo absoluto y para los mayorcitos debe estar limitada a tiempos específicos, los contenidos deben ser supervisados o de lo contrario entrarán en una sobre estimulación que provocará dos cosas: que no duerman, o que los mantendrá demasiado aletargados para activarse; y para una madre requiere un esfuerzo extra el tratar con niños en ambos casos.


Ahora, recuerda que dos horas antes de ir a la cama los niños deben estar alejados de las pantallas para que su mente pueda irse relajando y poder descansar.


Organiza los deberes del hogar


A veces también, las madres cometemos el error de querer tener un hogar perfecto de fotografía de revista y perdemos la noción de lo que es importante, lo necesario y lo indispensable.

Lo más importante son nuestro niños, ellos son nuestra prioridad y de ahí en adelante hay que acomodar nuestras responsabilidades y deberes.


Cuando perdemos la perspectiva correcta de las cosas podemos llegar a experimentar mucha frustración, desesperación y hasta deprimirnos porque las cosas no salen como uno quisiera. Entonces el agotamiento nos invade y los malos sentimientos nos inundan, y comenzamos a generar mucho daño hacia los que nos rodean.


Organiza la limpieza del hogar por días, las compras, el día de lavado o de planchado; no es necesario hacer todo en un solo día y recuerda lo más importante es tu bienestar como madre, si tú estás bien, todo va a funcionar de lo mejor.


La clave del éxito maternal: Las rutinas


Las rutinas, contrario a lo que se puede pensar, son lo mejor para los pequeños y me atrevo a decir que para nosotros los adultos también.


Establece una rutina para la tardes: jugar, bañarse, hacer tarea, ver un rato la TV, cenar, lavarse los dientes, ir a la cama y leer un cuento juntos, decir una oración y dormir. Los seres humanos somos seres de hábitos, eso nos forma y nos da estructura.

Las rutinas se van modificando según las edades de nuestros hijos y sus necesidades, nos dan seguridad y abonan a la disciplina que por cierto, se requiere para todo lo que vale la pena en esta vida.


Te invito a que junto con tu pareja puedan revisar sus hábitos, reconocer aquellos que no están abonando a la vida familiar feliz o que están estresando demasiado a mamá o papá, entonces establezcan metas y rutinas para cumplir esos objetivos; verás que conforme pasan los días, los niños cooperan, las cosas fluyen y los adultos se relajan, entonces podrán decir que su hogar es su «pedacito de cielo”.


¡Felicidades!


Fuente: Emma E. Sánchez

WEB: https://bit.ly/30JXh1W

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